PERSPECTIVAS

CIENCIA Y TECNOLOGÍA PARA EL DESARROLLO

Rafael Urrelo Guerra

A través de la historia, el ser humano ha tratado de plasmar su verdad en diversas teorías sobre su naturaleza y del universo donde se desenvuelve. Su afán de encontrar una respuesta aceptable al porqué de su advenimiento, de su evolución y su destino, le ha conducido a elaborar marcos interpretativos de su ego, de la significación de su existencia, y de la naturaleza de su entorno, contribuyendo a formalizar teorías, muchas de ellas fundamentalistas que han producido restricciones a su propia libertad.

La ciencia es evidencia empírica y enteramente racional. Sus resultados, sujetos a falsificación, sirven para construir cuerpos de conocimiento sobre y a partir de los cuales se vuelve a construir en un proceso sin fin, las bases del desarrollo de los pueblos.



Válvulas envasadoras de alimentos- Pioneras en equipos ultra limpios (Fuente: revista Alta Tecnología Francesa).

 La ciencia convertida en tecnología y ésta en técnica, comprometen a la propia persona y a todas las construcciones humanas, incluyendo las del espíritu. Es por ello que ninguna persona puede desligarse de la responsabilidad de acrecentar el acervo científico y tecnológico, pues constituye parte importante de su patrimonio cultural.

La libertad por otro lado, conduce a la creatividad sin límites. Siendo la creatividad una característica inmanente del ser humano, para su desarrollo, requiere ser estimulada. La educación sirve dichos propósitos y por tanto, es la herramienta básica de la creatividad y la libertad.

El avance científico y tecnológico es una manifestación de la libertad creativa del hombre y de la sociedad, expresadas como progreso individual, pero a la vez solidario. Resuelta esta paradoja, no existen barreras para que se mantenga el círculo vicioso de pobreza-individualismo-estatismo-pobreza. Dentro de este contexto habría que preguntarse, cuál es el significado de la ciencia y tecnología en el mundo actual?

I. LA FRONTERA SIN LIMITES:


A través del tiempo los humanos hemos reflexionado sobre el universo y las leyes que lo gobiernan en el afán de comprender nuestro mundo y nuestro lugar en el Cosmos. La curiosidad y la incursión en lo desconocido son inherentes a la naturaleza humana y son las fuerzas que compelen al hombre a situarse en la frontera del conocimiento. Este "situarse en la frontera" marca la aventura por descubrir cosas nuevas y hurgar en su naturaleza, estableciendo sus causas primarias.

La investigación básica es el instrumento heurístico del que nos valemos para absolver las preguntas que tenemos respecto de lo desconocido. A través de ella sistematizamos la búsqueda, aprehendemos los hechos y ensayamos una respuesta que puede inducir a la aceptación o rechazo de la o las hipótesis sobre la naturaleza de las cosas o sus relaciones; y, en este sentido, la curiosidad vista como potencial de descubrir nuevas cosas o eventos, es la fuerza que se debe aprovechar para penetrar lo mas rápidamente posible en la sociedad del siglo XXI, que se vislumbra como la "sociedad del conocimiento" o la "sociedad tecnológica".

La ciencia básica por lo general no tiene como fin alcanzar un beneficio específico práctico, pues ella simplemente nos ayuda a comprender cómo son las cosas y a generar nuevas ideas y preguntas sobre lo desconocido. En este sentido, nadie pudo anticipar por ejemplo: Que los estudios efectuados sobre la molécula de DNA hace casi 50 años conducirían a la ingeniería genética a desarrollar nuevas drogas, cultivos más productivos o alimentos más nutritivos; que la invención de relojes atómicos ultra precisos se convertiría en el eje del Sistema de Posicionamiento Global (GPS) usado en navegación, rescates de emergencia, búsqueda de vehículos robados, un negocio de millones de dólares; o que la investigación básica sobre la forma cómo los líquidos pasan a través de orificios conduciría a la mejora de los sistemas de inyección de combustible en vehículos, a la fabricación de impresoras tipo "ink-jet", o a la invención de válvulas cardíacas artificiales.

A pesar de que es virtualmente imposible predecir cómo los resultados de la investigación básica mejorarán nuestras condiciones de vida, o imaginar que tipo de industrias y mercados emergerán, no hay duda que éstas aparecerán. Los resultados de las investigaciones básicas de hoy, transformarán nuestro mundo del mañana, tal como los descubrimientos de ayer transformaron el de hoy.

 

  1. EL MOTOR DEL DESARROLLO

La tecnología es el factor más importante en la determinación del desarrollo económico sostenible. Hoy en día, la competitividad depende fundamentalmente de la habilidad para crear conocimiento y de la rapidez con que dicho conocimiento es puesto a ‘trabajar’. Reconociendo esta importancia y trascendencia, podemos afirmar que la tecnología es el motor del desarrollo y la ciencia el combustible de dicho motor.

Planta de incineración de desechos urbanos en Saint-Quen, cerca de París (Fuente : revista Alta Tecnología Francesa.)

La tecnología se ha convertido en una empresa global, todos los países, en especial los países industrializados, le otorgan la máxima prioridad y es el componente básico de sus programas estratégicos de desarrollo. No se puede concebir que los países industrializados mantengan altos niveles de ingreso per cápita sin una adecuada atención a sus instituciones de oferta y demanda tecnológica, en materia de recursos económicos y financieros, infraestructura y equipamiento, recursos humanos calificados, cultura y conciencia social. Extendiendo esta afirmación, ningún país en desarrollo podrá elevar sus niveles de bienestar si es que no incorpora la tecnología como factor de primer orden a la producción de bienes y prestación de servicios, en sus formas básicas de productos y procesos.

Teniendo la tecnología aplicaciones inmediatas a través de sistemas de innovación, es posible predecir cómo sus resultados mejorarán nuestras condiciones de vida y nuestra capacidad de competir satisfactoriamente en un mundo globalizado.

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La visión del Perú al año 2020, como país más integrado al mundo en el comercio, la inversión y la tecnología, con educación y empleo de calidad, como una democracia avanzada y socialmente integrado y plural, sólo será posible con el trabajo mancomunado entre el Gobierno y la sociedad en su conjunto, asumiendo compromisos firmes en la búsqueda constante y aplicación sistematica de nuevos conocimientos, teniendo a su vez como objeto el mejoramiento del bienestar colectivo y como sujeto la sociedad peruana.