LOS PUEBLOS INDÍGENAS EN LA ACTUALIDAD

Actualmente, Madre de Dios presenta una población aproximada de 90.000 habitantes, de los cuales, casi el 10% está constituido por indígenas. Este bajo porcentaje es resultado del colapso poblacional sufrido por todos los pueblos indígenas principalmente durante la época del caucho.

Existen nueve pueblos indígenas, entre originarios, de larga data y procedentes de otras partes de la amazonía.

Son originarios los Harakmhut, Matsigenka y Ese Eja, al igual que algunos Yine, Amahuaca y Yaminahua o Yora y probablemente los Mashco Piro.

Los Harakmbut están integrados por siete subgrupos: los Arakmbut, Arasaeri, Pukirieri, Sapiteri, Toyoeri, Huachipaeri y Kisambaeri. Están localizados en los ríos, alto Madre de Dios, Karene, Pukiri e Inambari. Los Harakmbut serían los pobladores más antiguos de la región. Su idioma, sin relación lingüística con otras poblaciones, es el único clasificado en la Familia lingüística Harakmbut Hate. Forman parte de las comunidades nativas, Shintuya, Boca Isiriwe, Barranco Chico, San José del Karene, Puerto Luz, Boca Inambari, Villa Santiago y Kotsimba, cuya población se estima de 1,500 a 2,000 personas.

Los Matsigenka, de la familia lingüística Arawak, están ubicados en el extremo oeste del departamento, en el área correspondiente al Parque Nacional del Manu y zonas aledañas. Integran las comunidades nativas Palotoa, Shipetiari, Tayacome, Yomibato, Diamante, Boca Isiriwe y El Pilar. También existen grupos aislados o con contactos esporádicos dentro del Parque Nacional del Manu.

Los Ese Eja pertenecen a la familia lingüística Tacana, habitan en los ríos bajo Madre de Dios, Tambopata, Sonene y Beni. Forman parte de las comunidades nativas Sonene, Palma Real y Bawaaja Kuiñaji.

Los Yine (Pito) pertenecen también a la familia lingüística Arawak. Habitan en las comunidades nativas Diamante e Isla de los Valles en el Alto Madre de Dios y Monte Salvado en el río Las Piedras. Los Manchineri, probablemente un subgrupo Yine, habitan en la comunidad nativa Bélgica en el río Acre.

Los llamados Mashco Piro de la familia lingüística Arawak, se encuentran en situación de aislamiento. Habitan en varios afluentes de los ríos, Manu, Los Amigos, Las Piedras y Tahuamanu.

Actualmente, dos mujeres de éste grupo residen en las comunidades nativas Diamante y Shipetiari.

Los Amahuaca de la familia lingüística Pano se encuentran en la comunidad nativa Boca Pariamanu, en el río del mismo nombre, afluente del río Las Piedras. Según Rummenhoeller (com. pers., 2001), es probable que hayan otros grupos Amahuaca en aislamiento.

Los Yora, también de la familia lingüística Pano, habitan en el Parque Nacional del Manu. Habrían grupos culturalmente afines en situación de aislamiento en las cabeceras del río Las Piedras, Yaco y Chandless.

Las poblaciones indígenas procedentes de otras partes de la Amazonía son los Shipibos, de la familia lingüística Pano, originarios del río Ucayali y los Kichwa Santarosinos, de la familia lingüística Quechua, originalmente ubicados en el río Napo. Ambas poblaciones fueron trasladadas como mano de obra a Madre de Dios por los caucheros. Forman parte de las comunidades nativas Tres Islas, El Pilar, Puerto Arturo y San Jacinto.

En menor proporción, existen miembros de otros pueblos indígenas como los Huitoto, Cocama y Asháninka, integrados a poblados mestizos.

La distribución poblacional en comunidades nativas, se debe a una nueva forma de organización impuesta por el Estado peruano desde 1974, respondiendo a una política de reforma agraria y colonización intensiva de la Amazonía peruana, planteada como la solución a los álgidos conflictos que se venían produciendo en la zona andina debido a la escasez de tierras. A diferencia de campañas de colonización anteriores, esta vez, el gobierno asumió la existencia de las poblaciones indígenas amazónicas como un sector específico, con problemas y demandas que atender. Sin embargo, la atención que se les dio no estuvo dirigida a reconocer sus reivindicaciones como pueblos indígenas con territorios ancestrales, sino por el contrario, estuvo sujeta a un ordenamiento territorial orientado a facilitar la colonización. Fue así como se estableció la categoría legal de Comunidad Nativa, que descomponía los pueblos en unidades locales, y, en consecuencia, fragmentaba los territorios tradicionales, convirtiendo los espacios que quedaron "libres" en zonas de libre disponibilidad del Estado y, por ende, espacios aptos para la colonización y proyectos de inversión privada.

Las comunidades oficialmente establecidas en Madre de Dios suman veinticuatro, de las cuales, tres se encuentran al interior de áreas naturales protegidas y aunque son reconocidas como tales, no poseen títulos de propiedad. Además de éstas, existen otras tres comunidades recientemente conformadas con solicitudes de reconocimiento en trámite.

La extensión de los territorios titulados asciende aproximadamente a 625.000 hectáreas, una mínima parte de los territorios tradicionales que ha logrado ser rescatada por los indígenas. Este hecho sumado a la escasez de recursos alimenticios como resultado de actividades extractivistas desordenadas llevadas a cabo por foráneos a lo largo de los siglos XX y XXI, ha motivado el planteamiento de propuestas de ordenamiento territorial por el sector indígena a través del establecimiento de Reservas comunales. Una de ellas es la "Amarakaeri" propuesta por los pueblos Harakmbut, Matsigenka y Yine del alto Madre de Dios. Hoy después de 10 años de presentada la solicitud, el gobierno ha establecido la Zona Reservada Amarakaeri, la cual se encuentra en proceso de categorización como Reserva Comunal.

En el caso de los Matsigenkas, en el año 1992, FENAMAD y la Unidad Agraria Departamental XXIV elaboraron una propuesta para el establecimiento de una Reserva Comunal Matsigenka en el territorio históricamente ocupado por este pueblo en el Alto Madre de Dios. Sin embargo hasta la fecha no se ha concretizado.

Parte del territorio Ese Eja integra la Zona Reservada Tambopata Candamo y el Parque Nacional Bahuaja Sonene.

La diversidad también se da en relación a los grados de inserción a la sociedad y la economía nacional. La mayor parte de la población organizada en comunidades nativas, se encuentra articulada a la economía de mercado a través de la extracción de oro, madera, castaña, venta de productos agrícolas, etc. Sin por ello dejar de realizar prácticas tradicionales como la caza, pesca, recolección y agricultura.

Otra parte de la población indígena, constituida por los Yora y Matsigenka que habitan en el Parque Nacional del Manu y alrededores, mantienen contactos esporádicos con la sociedad nacional.

Finalmente, se encuentran pueblos indígenas o segmentos de ellos viviendo en situación de aislamiento, sin contacto directo con la sociedad nacional.

 

PUEBLOS INDÍGENAS DE MADRE DE DIOS

PUEBLO IDIOMA FAMILIA COMUNIDAD
LINGÚISTICA NATIVA


Ese Eja Ese´ eja Tacana Sonene
Palma Real

Bawaaja-Kuiñaji

Harakmbut Harakmbut Harakmbut Queros
Santa Rosa de Huacaria
Shintuya
Puerto Azul
Mberoue
Boca Isiriwe
San José del Karene
Puerto Luz
Barranco Chico
Boca lnambari
Villa Santiago
Kotsimba

Matsigenka Matsigenka Arawak Tayacome
Yomibato
Shipetiari
Palotoa-Teparo
En aislamiento

Vine Yinero Arawak Diamante
Tokanu Isla de los Valles
Bélgica

Amahuaca Amahuaca Pano Boca Pariamanu
żEn aislamiento?

Mashco Piro Mashco Piro Arawak En aislamiento

Yora Yora Pano En aislamiento

Shipiho Shipibo Pano Tres Islas
San Jacinto
El Pilar
Shiringayoc

Kichwa-Runa Quechua Quechua Puerto Arturo

Tomado del libro "Los pueblos indígenas en aislamiento"Su lucha por la sobrevivencia y la libertad. De Beatriz Huertas Castillo.