Dra. María Rostworowski de Diez Canseco

Peruana por nacimiento y por opción, María Rostworowski nació en Barranco, Lima, el ocho de agosto de 1915. Hija de Jan Rostworowski, polaco, y de Rita Tovar, peruana proveniente de una familia de una antigua raigambre puneña, María Rostworowski a muy temprana edad, antes de cumplir los seis años, dejó el Perú de la mano de sus progenitores. A partir de entonces, de acuerdo a los vaivenes de la residencia paterna, residió o alternó en  diversos lugares de Europa, tales como Polonia, la tierra de su progenitor, Francia, Alemania, Suiza, Inglaterra, Bélgica e Italia, que le proporcionaron una formación cosmopolita que se vio acrecentada por su temprana inclinación a la lectura y a la investigación, que se ha mantenido invariable a partir de entonces.

Durante la mayor parte de su infancia su educación la efectuó mediante institutrices de habla francesa. Posteriormente cursó estudios en el Rodean School de Inglaterra y el Colegio del Sagrado Corazón, en Bruselas, Bélgica. Concluido sus estudios regresó al hogar paterno, en Polonia donde, aún muy joven, contrajo matrimonio.

En 1935 decide regresar a su Patria lejana, el Perú, el cual nunca había dejado de estar presente en su mente y en sus sentimientos. Quizás ya entonces sabía que ese regreso era permanente y que la vinculación a su tierra natal sería fructífera e imperecedera.

Ya en el Perú, a través de continuos viajes al interior efectuados primero en compañía de sus padres y  luego de su esposo, Don Alejandro Diez Canseco, María Rostworowski empezó a conocer con mayor profundidad esta su tierra natal; así como a interesarse cada vez más por su rica historia y legado cultural. Por ello continuó estudiando en forma autodidacta, sin perder la esperanza de dedicarse al tema que le apasionaba: Nuestra historia precolombina.

Fue entonces que un encuentro circunstancial y providencial con Raúl Porras Barrenechea, maestro y forjador de toda una generación de historiadores, dio un impulso decisivo a su vocación por la historia. Raúl Porras se convirtió en un permanente apoyo en su vocación de historiadora, brindándole pautas, fuentes bibliográficas y consejos, atendiendo sus dudas y animándola a un riguroso trabajo científico.

Empezó a asistir como alumna libre en la Universidad Mayor de San Marcos y se convirtió en asidua concurrente de sus clases y su biblioteca. Producto de dicha labor inicial fue su primer estudio: “Pachacútec Inca Yupanqui”. Dicha investigación le valió el reconocimiento inmediato del mundo académico así como el Premio Nacional de Cultura del Año 1951 que, pese a la decisión de la Comisión Técnica evaluadora, por razones ajenas al tema académico, fue otorgado finalmente a otro investigador.

Efectuó diversas investigaciones que dieron motivo a obras tales como: “Curacas y sucesiones” (1961), “El repartimiento de doña Beatriz Coya en el valle de Yucay” (1970), “Etnia y sociedad. Costa Peruana Prehispánica” (1977), “Señoríos indígenas de Lima y Canta” (1978), “Estructuras Andinas de Poder” (1983), “La mujer en la época prehispánica” (1986), la muy difundida y reconocida “Historia del Tahuantinsuyo” (1988), “Doña Francisca Pizarro, una ilustre mestiza” (1989), “La Sociedad Inca, los Incas y el Antiguo Perú” (1992), entre otras.

Ha participado, de manera muy cercana, en la fundación del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) con el cual mantiene una estrecha relación. Asimismo, ha sido nombrada Investigadora Principal del Museo de la Cultura Peruana y Directora del Museo Nacional de Historia (1975-1980). Es miembro del Instituto Raúl Porras Barrenechea (Universidad Mayor de San Marcos), del Institute of Andean Studies (Berkeley, California), miembro de número de la Academia Nacional de la Historia (Lima) y de la Real Academia Española de la Historia (Madrid), entre otras. Cabe señalar también que, producto de su labor, se ha hecho merecedora de diversas becas de investigación académica, tales como la Wenner Gren Foundation en la Universidad de Cornell, la John Simon Guggenheim, la que otorga la Fundación Ford y la Summer Senior Fellowshi en Dumbarton Oaks.

Es importante destacar que en mérito a su importante labor la Dra.  María Rostworowski  le han sido conferidos los Doctorados Honoris Causa en la Universidad Nacional San Agustín de Arequipa y en la Pontificia Universidad Católica del Perú, así como las Palmas Magisteriales en el Grado de Amauta.
 

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