DESARROLLO AGROECOLOGICO PARA LA REGION ANDINO-AMAZONICA PERUANA AFECTADA POR CULTIVOS ILICITOS

 

 

 

Rafael Urrelo Guerra

 

 

1. INTRODUCCION

 

La irrupción del cultivo de la coca (Erythroxylon coca Lam) en el Alto Huallaga, con fines ilícitos, a inicios de la década del 70, puede compararse, por sus efectos y consecuencias, con el inicio del "boom" de los pesticidas agrícolas a nivel mundial, a principios de la década del 50; en ambos casos se inflingió, continuándose aún, severos daños a los ecosistemas naturales y artificiales, contaminándolos o perturbándolos de manera dramática.

A raíz del alarmante incremento de casos de resistencia de plagas y enfermedades a los pesticidas usados en su control, a los efectos contaminantes de estos sobre los productos cosechados para consumo humano y animal, así como sobre las aguas, la fauna y flora silvestres y en última instancia, sobre el hombre mismo, emerge todo un movimiento ecologista, sobre todo en los países desarrollados, en cuyo contexto Rachel Carson escribió su famosa "Primavera Silenciosa" para llamar la atención de entendidos y profanos respecto al curso peligros que iba tomando la práctica agrícola de no tomarse medidas correctivas urgentes. 

El desarrollo del concepto de Manejo Integrado de Plagas (MIP) emerge precisamente a inicios de la década del 70 como respuesta al frenético avance del uso indiscriminado de pesticidas agrícolas. Hoy en día, estos programas constituyen la base del manejo fitosanitario de los cultivos, teniendo al control biológico como componente principal. 

En lo que concierne al cultivo de la coca, su aparición en el drama del quebrantamiento de los ecosistemas de la Amazonía Andina (denominándose como tal a la vertiente oriental de los Andes con sus sub-regiones de ceja de selva, selva alta y selva baja) a partir de la década de los 70, trajo consigo una serie de agravios a la naturaleza que han motivado el envilecimiento del hombre y de sus actividades, los cuales requieren de urgente atención correctiva, para hacer viable cualquier intento de desarrollo sostenible en esta parte del Perú.

 

2. LA COCA Y SUS AGRAVIOS

 

Se estima que en toda la Amazonía, la deforestación ligada directamente al cultivo de la coca tiene un total acumulado de unas 700,000 hectáreas a partir de la expansión cocalera de comienzos de los 70 (Dourojeanni, 1992). Si ampliamos a toda la Amazonía Peruana, el área deforestada a 1979 fue de 5´ 122,200 hectáreas, con una proyección para el año 2000 de 11´042,000 hectáreas, con un promedio anual de 340,000 (Dourojeanni, 1990). 

Según Hernández (1994), hasta antes de 1980, en el ámbito del Alto Huallaga y Huallaga Central, existían plantaciones de coca entre los 500 y 2,000 msnm. De ese entonces a la fecha, la expansión cocalera ha significado la intervención de áreas de selva baja, es decir por debajo de los 300 msnm. Se afirma también que de 1960 a 1980 el área cocalera del Departamento de San Martín pasó a representar del 1.8 al 46% del Area cocalera nacional, y el de Ucayali, de prácticamente 0 a 7%. 

Considerando que esta ocupación ha sido desordenada, básicamente en función al dominio territorial del narcotráfico, la intervención de los bosques ha seguido el mismo patrón, afectándose e inclusive zonas de protección, tales como parques nacionales y bosques reservados (Dourojeanni, 1992; Hernández, 1994).

 

B. Erosión y agotamiento del suelo.

 

Las consecuencias del mal uso del suelo que se viene haciendo en la Amazonía Peruana se traduce en graves problemas de agotamiento y erosión de las tierras destinadas a la agricultura y ganadería, afectando casi el 100% de las tierras que están bajo explotación (Ríos, 1979). Este mismo autor califica a los cocales modernos como "Atilas del agro tropical", estimando que la erosión insidiosa puede estar llegando a las 300 toneladas por hectárea por año. Esta degradación se ve agravada por la naturaleza climática y topográfica de la ceja de selva y selva alta, de alta pluviosidad y excesiva pendiente, factores que facilitan el proceso de erosión.  

Pero no solamente las tierras de uso agrícola y pecuario han sido afectadas, sino, las de vocación forestal y las de reserva. La alta presión demográfica en el Alto Huallaga y Huallaga Central durante los últimos 20 años, aunada a la necesidad de posesión de un lote de terreno para cultivar coca, ha hecho que la inmigración, en vez de constituirse en factor de desarrollo, ha significado el elemento más pernicioso para el deterioro de los ecosistemas. Viajando a lo largo del valle es fácil constatar la instalación de parcelas aún en laderas con 75-80% de pendientes. 

Se conoce por referencias (Linna, 1993), que las aguas de los ríos de la selva alta correspondían con la descripción de ríos de "agua blanca" originados en las alturas de la Sierra. Hoy en día, en época de lluvias, las aguas de estos ríos no corresponden a este color y mas bien, se tornan de color marrón o "chocolate" , debido a los sedimientos suspendidos provenientes de los suelos de ladera, cuyos bosques fueron talados para la implantación de cultivos de coca o cultivos anuales o, para el aprovechamiento de la madera existente.

 C. Contaminación debido al uso de pesticidas y abonos sintéticos

 

El cultivador de coca, grande o pequeño, trata de conseguir la mayor producción de hoja y para ello abona sus plantas y aplica bioestimulantes, controla enfermedades y plagas y combate las malezas,. Los residuos de toda la gama de biocidas utilizados en la máxima dosis posible, terminan inexorablemente en los cursos de agua, absorbidos a las partículas del suelo y en las cadenas tróficas.

 

D. Contaminación del agua debido a la elaboración de la pasta básica de cocaína

De los volúmenes de reactivos utilizados para la fabricación de la pasta básica y pasta lavada: 10 litros de ácido sulfúrico, 5 kg e cal viva, 1 kg de carburo, para el primer caso y, 11 litros de acetona y 1 litro de tolueno por cada kg de pasta básica producida, para el segundo; y, asumiendo como válidos los datos de 223,900 hectáreas de coca existentes en los valles cocaleros del Perú (Dourojeanni, 1992, Grillo, 1993), y que en 1991 se produjo 225,000 toneladas de hoja (Bureau of International Narcotic Matters, Washington D.C., citado en Rengifo et. Al 1993), no es difícil imaginar que los volúmenes de contaminantes arrojados a los cursos de agua son cuantiosos. Según Marcelo (citado por Dourojeanni, 1992) en 1986 se arrojaron a los ríos 57 millones de litros de kerosene; 32 millones de litros de ácido sulfúrico, 16,000 toneladas de carburo, 5´400,000 litros de acetona y otro tanto de tolueno.  

Aún cuando estos datos pudieran estar sobrestimados -el kerosene es reutilizado como combustible y algunos otros ingredientes permanecen en la pasta básica o pasta lavada- la magnitud de xenobióticos liberados en los ecosistemas es elevada. Sin embargo, no existen estudios sobre niveles de contaminación ni de la persistencia de los contaminantes en el medio. Se conoce que la mayor parte de las sustancias indicadas son resistentes a la biodegradación y degradación hidrolítica o fotolítica.

 

E. Eliminación de especies de la flora y la fauna.

 

La Amazonía Peruana es uno de los reductos naturales donde se registra la mayor diversidad mundial por su riqueza en especies y ecosistemas diferentes (Ruokolainen y Tuomisto, 1993). Precisamente a escasos kilómetros de la ciudad de Iquitos, en el lugar denominado Yanamono, se registra el récord mundial de diversidad local de plantas, con 300 especies mayores a 10 cm d.a.p. y 606 plantas individuales en una parcela de 1ha., lo cual sugiere que la alta diversidad es propiedad únicamente de la Amazonía del Perú (Gentry, 1988). En general, áreas con mayor estacionalidad de precipitación, es decir con estaciones secas bien marcadas, como aquellas ubicadas en el extremo sur del ámbito amazónico, son menos ricas en especies (Gentry y Ortiz, 1993). La ceja de selva y selva alta poseen un alto grado de endemismos fruto de la especiación provocada por su accidentada topografía y pro sus peculiares características climáticas, y es precisamente en esta región donde se ha producido la mayor parte de la deforestación ocurrida en el presente siglo en el país, con la consecuente extinción de un número indeterminado de especies de flora y fauna de los bosques que se han visto privados brutalmente de los ecosistemas en que se desarrollan (Dourojeanni, 1992). Por otro lado, los desechos químicos tóxicos que se vierten en los ríos y riachuelos después del proceso de extracción de la cocaína, han provocado la desaparición de especies acuáticas, como los camarones e río y peces (Armstread, 1992; Rengifo el al, 1993).

 

F. Inundaciones y deslizamientos aluvionales.

 

Debido a la deforestación que ocurre en las partes altas de las colinas, el proceso erosivo y la acción de escorrentía ocasionan la sedimentación de los elementos del suelo en los lechos de los ríos, proceso conocido como colmatación, propiciando inundaciones más frecuentes. Otra de las consecuencias provacadas por estos procesos degradativos es el deslizamiento aluvional de lodo y piedras sobre la plataforma de las carreteras, causando su interrupción y deterioro y muchas veces desgracias personales.

 

G. Cambio en los patrones de explotación de las tierras.

 

La coca, de ser un cultivo abonado con guano de las islas, en el que se utilizaba escasa cantidad de pesticidas agrícolas, que se cubría con árboles de sombra y que se plantaba únicamente en terrenos de ladera, ha pasado a ser el de mayor uso de abonos sintéticos y pesticidas agrícolas, donde los árboles de sombra ya no son necesarios y los plantíos se ubican también en terrenos planos o terrazas de aluvión. Este cambio de sistema de explotación quizás signifique uno de los mayores peligros para los ecosistemas de esta región, por causa de la contaminación de los suelos, de las aguas, de los elementos de flora y fauna y del hombre mismo; por la pérdida de protección de los suelos y por el uso de estos para la explotación de un cultivo ilegal en vez de cultivos alimenticios o industriales. 

El crecimiento demográfico acelerado de la Amazonía Andina asociado al cultivo de la coca, aparte de lo mencionado anteriormente, ha sido otro elemento perturbador de sus ecosistemas y de las formas de vida existentes. La presión sobre las tierras cultivables ha constreñido el tamaño de los predios o territorios comunales, induciendo cada vez a una mayor deforestación. Antes, la agricultura itinerante o migratoria se hacía en espacios mucho más amplios y por lo tanto el período de empurmamiento o barbecho de chacras abandonadas era mayor. Esto ha cambiado y ahora se tiende a permanecer más tiempo cultivando las mismas parcelas (Grillo, 1993). Es ilustrativo a este respecto que en 1940 la población del Departamento de San Martín era de 94,843 habitantes, en 1961 de 161,763, 70% adicional, y en 1993 alcanzaba 545,154 (Rengifo y Panduro, 1993; PEAH, 1993). Situación similar ocurrió en el ámbito amazónico, en el que el crecimiento demográfico en el período intercensal de 1981 y 1993 alcanzó un promedio anual cercano al 4%, mientras que el promedio nacional fue de 2.2% anual (Maguiña et al., 1994). 

El valle del Hualllaga está actualmente ocupado por más de 400 mil habitantes y el de Alto Mayo por 138 mil, significando esto un incremento de aproximadamente diez veces la población de hace 50 años. Todo este contingente de inmigración tiene su origen en la Sierra, donde las condiciones de pobreza y escaséz de tierras obliga a las gentes a buscar nuevos lugares para colonizar (Hernández 1994; UNAS, 1994).

Un elemento facilitador de este proceso desordenado de inmigración en el valle del Alto Huallaga, fue la construcción de la Carretera Marginal de la Selva y de las otras carreteras de penetración a esta región sin un adecuado plan de ordenamiento y ocupación territorial. Se entiende que un proceso e apertura vial trae consigo la habilitación para la colonización de vastas extensiones de tierras, sobre todo, si existen ríos o riachuelos en el trayecto . En esta región donde existen bosques, se conoce que las primeras actividades después de la apertura vial, son la extracción de madera y la siembra de coca.

 

H. Extracción depredativa de los recursos naturales.

 

La tasa de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) DE LA Amazonía en el período intercensal indicado fue negativa en -2.2% anual y su participación el PBI nacional alcanzó únicamente el 1.5%, demostrando que en esta región se desarrollaron actividades meramente extractivas de los recursos naturales, orientadas a satisfacer demandas de materias primas de los mercados externos, sin prever la regeneración de dichos recursos ni la reposición de utilidades para el desarrollo de la región (Maguiña et.al., 1993).

 

I. Narcotráfico y violencia.

 

Hasta 1982, el valle del Alto Huallaga estaba libre del accionar de grupos subversivos; la gente podía desarrollar sus actividades de rutina con normalidad, desplazándose sin mayores contratiempos por las diferentes carreteras y caminos vecinales. La Estación Experimental Tulumayo y su anexo la Divisoria cumplían una profusa labor de investigación y experimentación en cultivos y crianzas; el Ministerio de Agricultura, con oficinas en todo el ámbito del valle desplazaba sus técnicos extensionistas por el medio rural para brindar apoyo técnico a los agricultores y para promocionar o fomentar nuevas técnicas con el acompañamiento de semillas mejoradas o certificadas o animales de probada calidad genética. Por su parte, el Proyecto Especial Alto Huallaga, que había iniciado acciones en 1981, tenía como objetivo central promover el desarrollo integral de este valle, para lo cual debería cumplir acciones abarcando 12 componentes del desarrollo, entre ellos, extensión agrícola, fomento a la producción, crédito, capacitación profesional, mejoramiento de la red de infraestructura vial, desarrollo comunal, etc. El Banco Agrario servía como agente financiero aviando cientos de hectáreas para cultivos de plan llevar e industriales. La Universidad Nacional Agraria de la Selva había establecido 11 Centros Pilotos a lo largo de todo del Valle del Alto Huallaga y la Provincia de Padre Abad, en el Departamento de Ucayali; para llegar al medio rural con sus profesionales y estudiantes y de esta forma cumplir con uno de sus mandatos legales, la de promover el desarrollo científico y tecnológico de la región selvática. Todas estas acciones se cumplían habitualmente hasta el momento que la subversión se hizo presente, obviamente atraída por la posibilidad de recursos económicos y pertrechos de guerra que ofrecía el narcotráfico. Desde 1983 a la fecha todas las instituciones que cumplían acciones de extensión, fomento, crédito, investigación agrícola o desarrollo comunal , se replegaron o dejaron de actuar. No es motivo de este documento analizar la efectividad de los programa de acción cumplidos por las diferentes instituciones. Ene estos años de violencia, las instituciones que han continuado desarrollando acciones en el campo, han tenido que replantear su teoría y praxis de actuación para adecuar sus procesos metodológicos a la nueva situación. 

De la experiencia vivida se desprende fácilmente que la coca fue el elemento motivador para que subversiva y no subversivos se vieran envueltos en una vorágine de violencia, exacerbada en un principio y mitigada después, por las fuerza similares y policiales . Desde 1993, en algunos lugares del Alto Huallaga , la población civil organizada en comités de autodefensa, viene apoyando las acciones de pacificación del Gobierno. Se trata de esa misma población que servía los fines de la subversión por el sólo hecho de ser cultivadora de coca y estar ubicada en el valle de mayor producción de este cultivo.

 

3. OTROS FACTORES DE DETERIORO AMBIENTAL 

Si bien es cierto que el cultivo de la coca, en especial desde el boom cocalero de los 70, ha sido el principal motivador para que se produzca la secuela de agravios descritos, no es privativo de él, existen otros que lo han precedido o vienen ocurriendo concurrentemente.

La tala indiscriminada de los bosques para la extracción de madera desde inicios de la década del 40, es decir, desde la "llegada" de la Carretera Central a Tingo María, ha sido un proceso netamente de naturaleza depredativa que ha conllevado a la desaparición de los "manchales" de maderas finas o comerciales. La fábrica de madera prensada MAPRESA, establecida en la localidad de Naranjillo, a escasos 4 k, de Tingo María, tuvo que cerrar puertas por que los lugares de extracción cada vez se hacían mas distantes y la buena madera se tornaba escasa y más cara . Aunados a esta empresa depredadora, existían aserraderos que extraían y habilitaban madera, y los "madereros" vendedores de trozas o rollizos, todos ellos proveedores del mercado de Lima.

 

4. REACCION BENEFICA Y NUEVO COTEXTO DE ACTUACION

 

El efecto pernicioso de la cocaína sobre la salud mental y física del ser humano, sobre todo en los países consumidores, y el acelerado deterioro de los ecosistemas naturales y agrícolas debido al cultivo de la coca, han concitado, como en el caso de los pesticidas agrícolas, la atención de gobiernos, organismo mundiales y regionales, instituciones no gubernamentales y agencias especializadas y han forzado una acción coordinada para contrarrestar y disminuir la magnitud del problema suscitado. 

El contraste presentado entre los pesticidas y la coca trata de poner en evidencia que de una situación catastrófica es posible extraer lecciones muy valiosas y edificar soluciones duraderas, y de esta forma evitar la recurrencia de estos agravios.

A la luz de lo expuesto, en este documento pretendemos esbozar en primer lugar, una serie de conceptos que deben tenerse en cuenta al momento de planificar y ejecutar acciones de desarrollo en zonas afectadas por cultivos ilícitos, especialmente coca; en segundo lugar, se describen algunas experiencias de desarrollo agroecológico en la Selva Alta, unas de naturaleza secular y otras impuestas o trabajadas en base a proyectos de desarrollo ideados por entidades del gobierno o por organismos internacionales; finalmente, a lo largo del documento se sugiere una propuesta de acción para sentar la base de una agricultura ecológicamente apropiada en esta región.

La pretensión de esbozar conceptos, describir experiencias y proponer un curso de acción, tiene su origen en el hecho de que la Universidad Nacional Agraria de la Selva, a lo largo de 30 años de vida institucional, ha desarrollado un marco conceptual y un bagaje de conocimientos y experiencias en el Alto Huallaga, como para atreverse a presentar su visión de cómo debe plantearse el desarrollo de la Selva Alta y Ceja de Selva del Perú, en un horizonte de sostenibilidad y con miras al siglo XXI.

 

5. CONCEPTOS ECOLOGICOS BASICOS PARA EL DESARROLLO AGROECOLOGICO.

Para sentar las bases de una propuesta de desarrollo agrario ecológicamente apropiada, es decir sostenible, se hace necesario conocer y manejar entre otras cosas, el concepto de sostenibilidad, el concepto mismo de Ecología, los niveles jerárquicos de organización de las especies, partiendo del organismo como tal y pasando por las poblaciones y comunidades, para derivar en los ecosistemas. También es imprescindible conocer las cadenas tróficas y los flujos de energía, las sucesiones ecológicas y las interrelaciones entre los entes vivos del ecosistema, incluyendo al hombre. Se entiende que un conocimiento adecuado de los componentes de los sistemas naturales y de sus interrelaciones requiere de una indagación sistemática del conocimiento empírico y del descubrimiento de las leyes naturales que las determinan.

El ámbito Amazónico ha sido objeto de muchos estudios ecológicos desde la incursión europea en el continente Americano (Mayr, 1982; Salo, 1993). Científicos y naturalistas han realizado inventarios detallados de muchas especies de flora y fauna, acompañándolos de estudios de identificación taxonómica, distribución, comportamientos, habitats, nichos, relaciones filogenéticas, especiación, etc. Se ha teorizado respecto a las causas de la mayor diversidad biológica de los ecosistemas tropicales y sobre todo, los tórridos, respecto a zonas templadas o frías.

Se ha estudiado asimismo la ecofisiología de animales y plantas domesticados, para establecer sus relaciones con factores del clima y del suelo. Pero es importante aclarar que, el cuerpo de información obervacional y experimental respecto a la Amazonía, siendo abundante es escasa, por lo vasto de este territorio. Una biblioteca especializada sobre temas amazónicos viene siendo implementada en Iquitos por el Centro de Estudios Teológicos de la Amazonía (CETA). Corresponde a los propios gobernantes, legisladores, científicos, técnicos y expertos en temas de manejo y desarrollo amazónico, a las instituciones del ámbito dedicadas a la investigación científica y tecnológica, a los Proyectos de Desarrollo, grupos étnicos y organizaciones de agricultores y empresarios, y a la población en su conjunto a través de sus gobiernos locales, proponer las políticas para conocer mejor la Amazonía científicamente, dando cuenta de sus potencialidades como fuente de riqueza y de sus limitaciones, estableciendo sistemas adecuados de explotación, orientando acciones de protección y conservación, generando corrientes adecuadas de opinión para una mayor asignación de recursos que posibiliten la formación de recursos humanos calificados en cuestiones amazónicas.

De lo indicado se desprende que es necesario manejar adecuadamente los conceptos ecológicos, económicos, sociales, tecnológicos y culturales de la Amazonía, de manera que nos permitan visualizar con mayor amplitud la enorme magnitud de la tarea por realizar, si es que realmente queremos que nuestras acciones ayuden a recuperar el equilibrio de los ecosistemas inmersos en este vasto territorio, en especial de los de la Amazonía de pie de cordillera. Con este propósito, esbozamos a continuación algunos de estos conceptos.

Ecología puede ser definida como la ciencia dedicada al desarrollo y estudio de teorías de la historia natural de los organismos en relación con su medio ambiente. La ecología permite conocer la estructura y función de los ecosistemas y de sus componentes a nivel de organismos, poblaciones y comunidades; permite interpretar las relaciones de causa y efecto entre los organismos, poblaciones y comunidades en relación a factores favorecedores o limitantes del medio ambiente. 

Siendo una ciencia de gran valor heurístico, su conocimiento es esencial para afrontar los problemas de la planificación del desarrollo, mas aún en ecosistemas de naturaleza frágil como los amazónicos. Con el uso del conocimiento ecológico es posible derivar en cuestiones de naturaleza práctica, como por ejemplo, identificar los elementos de flora y fauna a manera de inventario de los recursos biológicos existentes en un determinado ecosistema; conocer relaciones de interdependencias y niveles de equilibrio, diversidad genética y el grado de alteración causado por la intervención humana, y complementariamente, los recursos no biológicos.

Es importante asimismo, definir con precisión lo que es un ecosistema. Se indica que es "el complejo de una comunidad ecológica, conjuntamente con sus componentes no vivientes, que funcionan juntos como un sistema estable y en el cual el intercambio de materiales sigue un camino circular"(National Research Council, 1993). Esta definición se refiere obviamente a ecosistemas naturales a ecosistemas naturales, donde no hubo intervención humana. Se desprende por lo tanto, que existe una condición sine que non de autoperpetuación, interrumpida solo por cambios globales o catastróficos, de otro modo, permanecen constantes.

Cuando interviene el hombre, lo hace generalmente para utilizar los recursos del ecosistema, biológicos o no biológicos. Los recursos biológicos son utilizados mayormente para satisfacer demandas de alimento y nutrición, refugio, seguridad, salud, energía, estética y recreación.

Las actividades agrarias, referidas a la agricultura, la ganadería, la forestería, la agroforestería, etc., puestas en un marco ecológico, han dado lugar al término de agroecología, que se define como la "aplicación de conceptos y principios ecológicos al estudio, diseño y manejo de sistemas agrícolas" (National Research Council, 1993). Introduciendo factores culturales y medioambientales en el análisis de sistemas de producción de alimentos, la agroecología busca evaluar el efecto total de los insumos y productos resultantes y utilizar este conocimiento para mejorar dichos sistemas, tomando en cuenta las necesidades de ambos:el ecosistema como un todo y las gentes que viven dentro de él.

Se debe tener en cuenta que el alimento pasa de un organismo a otro y en este pasaje, la energía potencial contenida en él se reduce paso a paso, hasta disiparse como calor. Por lo tanto existe un flujo unidireccional de energía a través del sistema sin posibilidad de reciclaje. En contraste a lo que ocurre con el flujo de energía, las sustancias químicas permanecen en el ecosistema indefinidamente, moviéndose en ciclos biogeoquímicos sin disiparse, al menos que ocurra erosión o remoción deliberada desde el sistema. Las sustancias químicas están constantemente moviéndose en el ciclo establecido en el ecosistema entre sus componentes biológicos y geológicos, i.e., desde las rocas y suelos hacia las plantas, a los herbívoros, y a niveles superiores de las cadenas tróficas. Los desintegradores se encargarán de devolver las sustancias químicas al suelo.

El ciclo del nitrógeno en ecosistemas naturales es un ejemplo de ciclo químico con muy poca pérdida hacia fuera del sistema. En sistemas agrícolas, las aplicaciones masivas de fertilizantes nitrogenados pueden resultar en un lavaje considerable, provocando un flujo unidireccional del nitrógeno, desde los campos de cultivo hasta los sistemas acuáticos, los cuales devienen en polucionados con exceso de este elemento.

Cuando una comunidad de plantas se establece, los estadíos jóvenes de la sucesión deben tener una proporcionalidad de fotosíntesis (P) a respiración

( R ) mayor que 1, mientras que en los estadíos de mayor edad la proporcionalidad debe aproximarse a 1. La energía atrapada tiende a balancearse con el costo de la energía de mantenimiento en la medida que la sucesión avanza. Por lo tanto, la proporción P/R debería ser un buen índice funcional del grado de madurez de los ecosistemas. Entretanto P exceda a R, la materia orgánica y la biomasa (B) se acumularán en el sistema y la proporción B/P tenderá a incrementarse en igual forma que las proporciones B/R y B/E (utilización de energía) (Price, 1984).

Uno de los más obvios atributos de los ecosistemas es que ellos cambian, particularmente en atributos vegetacionales, pero también en clases de animales que residen en ellos. El cambio es generalmente predecible y direccional, de manera que se puede observar un patrón de cambio. Esto se denomina sucesión ecológica debido a la sucesión de especies que vienen y van en cualquier espacio de tierra. La sucesión ocurre en cualquier lugar que se vuelva disponible para la colonización, debido a que las especies arriban en diferentes momentos y con su arribo alteran las condiciones, lo cual puede beneficiar a algunas especies o perjudicar a otras.

El cambio evolutivo ocurre debido a la producción de una gran variedad de genotipos por mutaciones en una población, lo cual conduce a nuevos genes y recombinaciones, resultando en combinaciones genéticas peculiares. Los factores medioambientales también juegan un rol, determinando el desarrollo de los genotipos en fenotipos y la selección natural entre estos. En la medida que el ambiente cambia, en esa medida también se verán favorecidas o desfavorecidas las especies, resultando en una perpetuación diferencial de genotipos. (Price, 1984).

Las regiones tropicales tórridas y húmedas son las que tienen los más altos índices de mutaciones y recombinaciones exitosas, con un proceso evolutivo mucho más dinámico, dando como resultado un mayor índice de biodiversidad que otras regiones del mundo. Es por ello importante que en regiones de tan variados endemismos, como la Amazonía en general y el Alto Huallaga en particular, cuando se intervenga el medio ambiente natural con el propósito de aprovechar los recursos naturales renovables, se facilite la reposición a fin de mantener vigentes los procesos de flujo de energía, ciclaje de sustancias químicas, sucesión ecológica, selección natural y evolución de las especies.

El aprovechamiento de los recursos naturales en ecosistemas frágiles como los Amazónicos, tiene que darse dentro de una concepción ecológica amplia, que impida por un lado la depredación insidiosa que conduce inexorablemente a la extinción de las especies, con su secuela de alteraciones irreversibles, y por otro, promueva el manejo eficiente del aprovechamiento de dichos recursos, que implique sostenibilidad y posibilidad de desarrollo de las étnias y grupos colonizadores, en armonía con la racionalidad natural actuante en los ecosistemas.

6. NECESIDAD DE RECURSOS HUMANOS CALIFICADOS PARA EL DESARROLLO AMAZONICO

El manejo de los temas amazónicos requiere de un tratamiento especializado que tenga sustento en el conocimiento e hechos y causas primarias y sus interrelaciones. La afirmación de la cultura amazónica es esencial para plantear futuras orientaciones del desarrollo, que impliquen un nivel elemental de equilibrio entre aprovechamiento y conservación de los recursos.

Este planteamiento no excluye la posibilidad de utilizar elementos de libre mercado y de la cultura modernista, en el entendido que su inclusión no significará avasallar las propias fuerzas de la cosmovisión amazónica.

Sobre la Amazonía se han inventado muchos mitos (Carrera de la Torre, 1992), ya sea para explicar diversos aspectos de su vastedad geográfica o para introducir elementos explicativos para facilitar su depredación durante todo el período de colonización. Se piensa que la amazonía es "rica" en recursos naturales susceptibles de ser explotados, y contrariamente hay quienes piensan que es pobre y que hay que dejarla como está; se cree que está homogéneamente constituida por verdes y densos bosques donde hay que luchar contra todo; que es un inmenso espacio "vacío" que hay que ocupar; que la Amazonía es el "pulmón de la tierra" y por tanto hay que defenderla a toda costa; que el habitante indígena es un obstáculo para el desarrollo por ser "incivilizado", "salvaje" y "anticristiano"; que Amazonía significa Brasil, por tanto es al Brasil a quien hay que culparlo de la destrucción de los bosques amazónicos.

Para el caso del Perú, la región amazónica representa el 60% de su extensión territorial, realidad que le confiere la condición del país amazónico. Esta misma realidad es válida para Bolivia con un 75%, Ecuador 50%, Colombia 36% y Brasil 67.8%. Por su signficación especial en aspectos, físicos, biológicos, económicos, sociales, políticos y culturales para nuestros países y para el mundo, la Amazonía requiere un tratamiento técnico y científico, sutil e integral que preservando sus atributos sirva nuestros grandes objetivos nacionales y continentales.

 

En reciente propuesta, la Universidad Nacional Agraria de la Selva (1994), ha planteado la posibilidad de establecer un programa de posgrado en Agroecología para formar recursos humanos calificados en Recursos Naturales y Manejo de Cuencas, Biodiversidad y Recursos Genéticos, Sistema agrosilvo-pastoriles y Ecodesarrollo, con el propósito de orientar las acciones de desarrollo amazónico dentro de una perspectiva de sostenibilidad, es decir de equilibrio entre aprovechamiento y conservación de los recursos.

 

El diagnóstico efectuado a nivel de Amazonía Peruana para sustentar esta propuesta, ha puesto de manifiesto la necesidad de este tipo de personal para satisfacer los siguientes tipos de demandas:

 

De las Organizaciones de la Sociedad Civil

Estas, integradas por las Universidades Públicas y Privadas, las Asociaciones, Cámaras y Gremios y por las Fundaciones y ONGs, siendo expresiones del interés común de los diversos estratos de la sociedad, actuarán promoviendo enfoques para el desarrollo, generando y transfiriendo tecnología y capacitando a la población para la generación de riqueza, para el cuidado de los recursos naturales, para la preservación de las culturas nativas, para la protección y uso de la biodiversidad, etc.

Las organizaciones de la sociedad civil serán en el futuro el eje de la concertación entre los intereses del sector privado y las visiones de política de los gobiernos. Estas deberán tener acceso a personal con capacidad para:

a. Realizar estudios sociales por ejemplo sobre:

      b. Realizar estudios ecológicos y agroecológicos, por ejemplo sobre:

 

De los Productores Privados

 

Este grupo incluye a campesinos, empresas, agroindustrias, mercaderes, etc.

Los productores privados serán los encargados de la ejecución directa del proceso de desarrollo, lo mismo que del cuidado y protección de los recursos naturales. Ellos demandarán servicios, por ejemplo de:

 

Del Gobierno

El Gobierno cumplirá un rol normativo y regulador del proceso de desarrollo y de la utilización de las tierras, biodiversidad y recursos de los ecosistemas amazónicos. Para la toma inteligente de decisiones se requerirá de personal (autoridades, funcionarios y asesores) bien capacitados y con conocimientos profundos para analizar y resolver sobre los siguientes aspectos:

 

 7. DESARROLLO SOSTENIBLE DE LA AGRICULTURA EN LA AMAZONIA ANDINA.

La Amazonía no es uniformemente verde y densa, menos aún la Amazonía Andina, es más bien un mosaico de condiciones físicas y biológicas que hacen más propio hablar de ecosistemas amazónicos. Estas mismas diferencias inducen a diferentes opciones y patrones de utilización de las tierras. Por ejemplo, en el Alto Huallaga, una zona comprendida entre la última estribación de los Andes Orientales, a 2000 msnm, siguiendo el curso del río Huallaga, es de topografía mayormente accidentada, con precipitaciones que bordean los 3000 mm al año y HR alta. En estas condiciones, la práctica de rozo y quema del bosque primario o secundario para implantar cultivos es menos intensa que en la zona del Huallaga Central, comprendida entre Tocache y Yurimaguas, de topografía plana, clima menos húmedo, de vegetación tipo sabana y altitudes que lelgan hasta los 300 msnm. En esta zona, la práctica de rozo y quema, aunada a un intenso movimiento inmigratorio, ha conducido a un proceso acelerado de deforestación, intensificándose a partir de la construcción de la carretera Marginal de la Selva a inicios de la década del 60. Se afirma que en zonas de baja densidad poblacional, donde los períodos de barbecho de las áreas desbocadas son mayores, el rozo y la quema pueden ser ecológica o socialmente sostenibles, pero en la medida que la presión demográfica aumenta y los períodos de barbecho y el tamaño de los predios disminuyen, pronto se llega a una situación de deforestación insidiosa, cuyo correlato más cercano es la degradación de los suelos.

Resulta obvio que, para realizar un análisis serio de sostenibilidad de los sistemas de uso de la tierra de las cuencas y microcuencas de la región amazónica, se requiere considerar parámetros de órden tecnológico, ecológico, económico, social y cultural (Serrao, 1992; Serrao y Homma, 1993). Estos autores presentan un listado de parámetros que reproducimos a continuación:

 

Parámetros tecnológicos:

 

Parámetros económicos

 

Parámetros sociales 

 

Parámetros Culturales

 

Un análisis de los parámetros indicados y de los cambios que operan en cada uno de ellos es el primer paso para encontrar los caminos hacia un uso sostenible de los recursos amazónicos, utilizando los sistemas que mejor se adaptan a cada situación en particular.

Se entiende que ningún sistema de explotación de los recursos amazónicos reunirá todos los requisitos de sostenibilidad simultáneamente. Bajo esta realidad y con la finalidad de evitar mayores agravios, las acciones de desarrollo deben ser cuidadosamente implementadas, teniendo como base el acervo científico generado y por generarse y las tradiciones de los grupos humanos afincados en esta región. Todo ello será posible si contamos con recursos humanos calificados que emprendan una acción en profundidad para orientar, desde posiciones de liderazgo, el desarrollo amazónico, respondiendo a los diferentes requerimientos del Gobierno, las Organizaciones de la Sociedad Civil y de los Productores Privados.